Reforma Club: un momento para mirar el camino

Aparecer en Reforma Club ha sido, más que un logro, un momento de pausa.
Ver mi trabajo y mi historia reunidos en una sola nota me hizo mirar hacia atrás: desde mi llegada a México hace casi dos décadas, hasta la evolución de una práctica que no ha dejado de transformarse. Mi obra siempre ha estado ligada a preguntas sobre identidad, pertenencia y cambio, y con el tiempo se ha vuelto un reflejo cada vez más honesto de ese proceso.
Trabajo con materiales sólidos como la arcilla, la resina o el bronce, pero lo que me interesa es justamente lo contrario: lo inestable, lo emocional, lo que está en constante mutación.
El artículo también muestra mi taller, ese espacio donde conviven ideas, errores y hallazgos. Un lugar que, en muchos sentidos, funciona como una extensión de mi mente.
Estoy muy agradecida con Reforma Club por este espacio y por la forma en que lograron capturar mi universo creativo.
Más que un punto de llegada, lo siento como un recordatorio de que el camino sigue abierto. Y que todavía hay mucho por explorar.









